Innovación vs. eficiencia

Innovación vs. eficiencia

mayo 25, 2023

¿Por qué innovar?

Mucho se habla de innovación, pero qué pasa si somos rentables y eficientes con nuestro modelo de negocio actual. ¿Por qué arriesgarnos a innovar y quizá fracasar en el intento?

Esta es la pregunta clave para cualquier líder de una organización –legal y no legal–. Cuando somos rentables, creemos que no existen incentivos para arriesgarnos a innovar o cambiar, ya que las innovaciones –sobre todo las disruptivas– implican inversión, resultados impredecibles y riesgos, como bien explican Joseph L. Bower & Clayton M. Christensen, en Disruptive Technologies: Catching the Wave.

Pero a la vez, no innovar puede dejarnos fuera de mercado o reducir nuestro market share en el futuro, cuando una startup disruptiva cambie las reglas de nuestro segmento de negocio.

Esto se conoce como el dilema del innovador y fue descripto por Clayton Christensen en su libro homónimo.

¿Innovación vs. Eficiencia?

Este dilema nos pone entre dos decisiones:

1) Ser eficientes y explotar el modelo de negocio actual –“lo que venimos haciendo”– porque hasta ahora nos hizo rentables, pero con el riesgo de quedar fuera de competencia si aparece una opción más innovadora.

2) Innovar, explorar nuevos modelos de negocios, productos y servicios, que tienen el potencial de asegurar el crecimiento de la organización a largo plazo, pero con la posibilidad de fracasar en el intento, perder tiempo, dinero y recursos.

La eficiencia nos da seguridad, regularidad y eficacia. Pero también nos vuelve rígidos frente a los cambios tecnológicos y de mercado. Por su parte, innovar incrementa el riesgo y la incertidumbre, pero nos permite adaptarnos más rápidamente a esos cambios y asegurar una ventaja competitiva a largo plazo.

La solución de este dilema no es sencilla, pero según Christensen hay un factor determinante: la estrategia de la eficiencia (seguir haciendo lo que siempre hicimos) responde a las necesidades actuales de nuestros clientesLa innovación y en especial la disrupción, tienen el potencial de identificar las necesidades futuras de esos clientes. El mejor ejemplo de esto es la frase de Henry Ford que dice:

“Si hubiera preguntado a mis clientes, me habrían pedido caballos más rápidos.”

Incorporar la innovación y exploración de nuevos modelos de negocio, productos y servicios nos permite indagar en las necesidades futuras de los clientes. Como reza la frase atribuida a Abraham Lincoln y a Peter Drucker, la mejor forma de predecir el futuro, es creándolo.